Tate McRae

Desde su irrupción en la industria musical, Tate McRae ha demostrado ser una de las voces más prometedoras del pop contemporáneo con hits como greedy y exes, que se posicionaron en el top 10 del Billboard Hot 100.

Tras el éxito de su segundo álbum, Think Later (2023), McRae regresa con So Close To What, un disco que, según declaró en una entrevista para Apple Music, es una exploración íntima de la experiencia femenina: “nadie podrá entenderlo como otra chica”.

Tate McRae
Portada de «So Close To What». Imagen: Instagram @tatemcrae

Ahora que el próximo 18 de marzo la canadiense llegará a la CDMX con el «Miss Possessive Tour», ¿qué podemos esperar sobre la gira promocional de este proyecto? La respuesta es simple: un show hipnotizante con un nuevo setlist que nos remonta a la icónica era del pop de los 2000.

A través de letras que abordan la vulnerabilidad, la autoafirmación y la lucha emocional en relaciones, la cantante presenta un trabajo que no solo suena espectacular, sino que también conecta con sus fans en un nivel más profundo.

A lo largo de 15 canciones, McRae explora situaciones que viven las mujeres en el romance, la amistad e incluso la familia. Aunque conserva la producción pulida y los ganchos pegajosos de Think Later, So Close To What evoluciona al incorporar texturas más suaves del R&B y sintetizadores atmosféricos, lo que logra un sonido más maduro sin perder la esencia sensual y dominante que la caracteriza.

“No, en serio, quita las manos de mi hombre”, dice la voz de la actriz Sydney Sweeney (Euphoria, Immaculada) en la introducción de Miss Possessive, el tema que marca el inicio del álbum.

Con una producción que combina beats electrónicos con bajos profundos y coros susurrados, la canción evoca la actitud audaz y coqueta de Britney Spears en la era In the Zone y la fusión de pop con R&B de Nelly Furtado en Loose.

It’s Okay, I’m Okay es la elección perfecta como sencillo principal. Con un outro angelical y despreocupado en el que McRae canta “no lo quiero de todos modos, quédatelo”, la canción proyecta el desapego emocional y el enfrentamiento de cuando tu ex pareja encuentra a alguien nueva, tal cual la frase “la que se lo queda, pierde”.

Uno de los momentos más memorables llega con Dear God, una de las canciones más anticipadas en TikTok, en la que McRae suplica olvidar a alguien, pero el simple hecho de recordar su voz y su presencia la mantiene atrapada en un ciclo de nostalgia y sufrimiento.

De manera similar, Revolving Door retrata la lucha de intentar cerrar un ciclo sentimental y dejar por completo una relación sin éxito alguno: “Digo que no puedo quererte menos, pero solo te quiero más, entonces regreso a ti como una puerta giratoria”, dice la cantante en una contradicción de querer soltar a alguien y, al mismo tiempo, sentirse incapaz de hacerlo.

La vulnerabilidad del disco no se limita a las relaciones amorosas. Nostalgia es un tema melancólico sobre extrañar la simplicidad de la infancia y lamentar no haber apreciado los pequeños momentos con la familia, como las conversaciones cotidianas o la seguridad del hogar.

Por medio de acordes suaves y una interpretación retrospectiva, McRae demuestra que su crecimiento artístico también conlleva una madurez emocional más profunda, alejándose de las letras más impulsivas de sus primeros discos para dar paso a reflexiones más complejas.

Uno de los tracks más destacables es Purple Lace Bra, en el que la cantante plasma la sensación de ser valorada solo por su apariencia. “Puedo quitármelo y decirte lo que haré, porque la posición de mi cuerpo determina si estás escuchando”, canta en un tema que resuena por su crudeza y sinceridad, al exponer la frustración de ser cosificada y que su voz sea ignorada en función de su imagen.

La incomodidad de sentirse juzgada también aparece en Like I Do, donde McRae explora el momento en que alguien empieza a actuar con frialdad y desdén porque en el fondo siente envidia.

“¿Sabes? Creí que éramos amigos, pero a veces tengo este raro sentimiento en el estómago. No sé si quieres besarme o si quieres matarme”, canta para reflejar la tensión entre la competencia y la admiración en las amistades.

Las colaboraciones del álbum incluyen I Know Love, una canción especial por ser la primera en la que McRae canta sobre estar enamorada, acompañada por su novio, el rapero KID LAROI.

En la letra, McRae expresa la certeza de lo que significa amar, sugiriendo que ha encontrado una relación estable y significativa. Su interpretación vocal transmite calidez y ternura, distanciándose de la vulnerabilidad desgarradora que caracteriza algunos de sus otros temas.

Además, el duelo con KID LAROI añade un elemento personal, ya que la química entre ambos  refuerza la idea de que McRae está experimentando el amor de una manera auténtica. La combinación de sus voces crea una sensación de intimidad, como si fuera una conversación entre dos personas que realmente se entienden.

No, I’m Not in Love mantiene una vibra similar, aunque desde la perspectiva de alguien que se resiste a aceptar sus sentimientos: “No estoy pensando en ti, el Sol no saldrá y no odio a cada chica que miras”, entona la canadiense de manera sarcástica para expresar la lucha interna entre el autoengaño y la verdad emocional.

Con So Close To What, Tate McRae entrega un álbum cohesivo, emocionalmente honesto y sonoramente atractivo. A través de su voz inconfundible y su habilidad para capturar emociones a través de la lírica, la cantante reafirma su lugar en la escena pop con un trabajo que combina producción envolvente, letras introspectivas y una evolución artística clara.

Por fortuna, los Tater Tots mexas podrán escuchar por primera vez en vivo estos y más tracks el próximo 18 de marzo, cuando Tate McRae se presente en el Pepsi Center con el «Miss Possessive Tour». Boletos aún disponibles en Ticketmaster.

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