El pasado 8 de noviembre, ante casi 18 mil personas, Elsa Margarita Carvajal, mejor conocida como Elsa y Elmar, se apropió del Palacio de los Deportes. En el show más grande de su carrera, la cantautora colombiana le regaló al público dos horas de música en vivo donde las emociones estuvieron a flor de piel. 

Los asistentes, quienes en su mayoría portaban una corona temática y vestían prendas naranjas y moradas, inundaron el venue de gritos de emoción al escuchar la primer canción del show. Se trataba de VISTO, melodía que retrata una de las peores pesadillas de la generación millennial: que la persona que te gusta ignore los mensajes que le envías. Después de un rápido saludo a los asistentes, la intérprete continuó el show con  sé xq sé y drogada de emociones, dos canciones extraídas de su más reciente álbum: PALACIO.  

Créditos: Árturo Gómez

Después, las luces blancas se hicieron presentes en todo el recinto, cuando la cantante interpretó policarpa, una canción que narra la trágica historia de la muerte de su mascota, haciendo de este momento uno de los más emotivos del concierto. Posteriormente, Elsa y Elmar hizo una revisita a su trabajo previo al cantar vuelve, amantes y amigos y corazones negros, canciones que exploran tres momentos diferentes del duelo posterior al término de una relación, en donde tanto público como artista se unieron para corear las letras de estas piezas que se han vuelto un himno para los fanáticos de la cantante. 

Después, la artista colombiana cautivó a los asistentes con canciones poco conocidas de su repertorio, fueron planeando el tiempo, palabras y miradaz y seguradetodo las tres obras que emocionaron a los fans más acérrimos de la cantante. Enseguida de esa trilogía poco conocida, se abrió paso a tu ladito, una de las piezas más emblemáticas de la artista, cuyo eje principal es el dejar atrás una relación romántica por la búsqueda del bienestar personal. 

Créditos: Árturo Gómez

De pronto, el escenario quedó en total oscuridad para revelar segundos después un cambio de vestuario para el resto del show. Conmovida, Elsa y Elmar agradeció a los asistentes y recordó su primer concierto en México donde solo asistieron 8 personas.

 
“Yo soy colombiana y amo ser colombiana, pero le debo tanto a México. Muchas gracias”.

Entre aplausos y gritos, Elsa interpretó de manera acústica un montón de estrellas, cover que le dedicó a su padre. Y de pronto, los artistas invitados hicieron acto de presencia. El dúo mexicano Daniel Me Estás Matando acompañó a Elsa en Grecia, mientras que Conociendo Rusia hizo lo propio en pelo suelto. No satisfecha con la emoción causada por los featurings en vivo, la cantante le pidió al público pararse de sus asientos para bailar atravesao. La bachata provocó que el escenario se llenara de bailarines y entre luces y pasos de baile, el Palacio de los Deportes se volvió una noche de salón durante poco más de tres minutos. 

Créditos: Árturo Gómez

Pero después de la alegría, la tristeza debe de hacerse presente, tanto así que las baladas Mierda y como acaba fueron las canciones elegidas por Elsa para continuar con el setlist. Sin embargo, la tristeza se convirtió en nostalgia cuando llegó la interpretación de gracias, momento que aprovechó la cantante una vez más para agradecer a los asistentes del show y para recalcar que no se arrepentía de nada, ni en el amor ni en su carrera artística.  

Por su lado, GIGANTE y querer así volvieron a levantar el ánimo del público, puesto que la energía de Elsa y la letra de las canciones eran más que contagiosas. Y aprovechando esa energía renovada, palacio ❤, la canción que da nombre a la gira y al álbum, se hizo presente.  

“¿Para que tomarlo despacio? No es necesario, nadie nos lo enseñó

Ya tengo guardado tu espacio en mi palacio. Juro que caben dos”. 

Créditos: Árturo Gómez

El coro, cantado por miles de voces al unísono se apoderó del recinto. El Palacio de Elsa, en ese momento, fue el de los deportes. El clímax de la noche se acercaba, la antesala del mismo fue Ké MAL, sin embargo, el punto cumbre del show se dio cuando Elsa interpretó entre las piernas, canción de empoderamiento femenino que reivindica el papel de la menstruación en la vida de las personas con vulva. Entre luces rojas, visuales poderosos y confeti magenta oscuro, el clímax se hizo presente. 

Créditos: Árturo Gómez

En los últimos momentos del show, el hit Ojos Noche fue la canción elegida para dar un falso cierre al concierto. Después de minutos de gritos por parte del público pidiendo otra canción, Elsa salió para finalizar la noche con Lento Violento, dando cierre al concierto cumbre de su carrera. La cantante se despidió entre vítores y gritos de sus fanáticos, pertenecientes a la comunidad que Elsa Carvajal ha cultivado por más de 10 años a base de canciones íntimas y auténticas, convirtiéndose así en una de las intérpretes más interesantes de la música pop latinoamericana. 

Deja una respuesta