Residente se apoderó del Palacio de los Deportes este jueves 7 de noviembre como parte de su Tour Las Letras Ya No Importan.
Los años de ausencia de René Pérez en México se sintieron largos, sin embargo, uno de los raperos más queridos por el país volvió con su nuevo disco ‘Las Letras Ya No Importan’, estrenado en febrero de este año. Entre temas nuevos y clásicos de Calle 13, Residente hizo lo que quiso con los asistentes del concierto.
En un escenario reducido a la tarima, una sola pantalla y dos secciones de músicos por lado, se hizo presente el Resi para dar inicio a su concierto con ‘René’, aquella canción llena de melancolía que le valió un Grammy Latino a canción del año. En esta primera parte introspectiva, también se incluyeron ‘Pecador’, ‘Quiero Ser Baladista’, su Bzrp Session y ‘Yo No Sé Pero Sé’.

Quise empezar el concierto siendo honesto, porque no quiero estar aquí, pero son ustedes quienes me hacen querer estar aquí.
‘Ron en el Piso’, uno de los sencillos de este nuevo disco en el que Residente reflexiona sobre su carrera, fue el paso que con el cierre de un solo de chelo, se le diera inicio a las primeras canciones de Calle 13 en el concierto, las cuales llegaron a modo de medley para agregar procurar no dejar ningún éxito fuera, y permitiendo que cada uno de sus músicos se luzcan entre cada transición de rola. Los fans que extrañaban a esta agrupación se volvieron locos con ‘El Baile de los Pobres’, ‘No Hay Nadie Como Tú’, ‘Cumbia de los Aburridos’, ‘Atrévete-Te-Te’ y el poder del Palacio de los Deportes se desató con ‘El Aguante’.
No todas las letras del ídolo procedente de Puerto Rico son tiraderas y fomento al desorden público, también hay canciones románticas, y es por eso que ‘Muerte En Hawaii’ y ‘La Vuelta Al Mundo’ fueron coreadas por los enamorados.

Siendo un artista que suele no ser indiferente ante los problemas sociales, le dedicó unas palabras a Palestina, para después hincarse en memoria de las vidas perdidas. Importante recordar que su actual disco se iba a estrenar el año pasado, sin embargo, pospuso el lanzamiento para enfocarse en este conflicto que enfrenta el mundo. Posterior a esto, la siguiente canción fue ‘Guerra’, perteneciente a su disco debut como solista.
Siguiendo el hilo de canciones sobre luchas, es que llegaron ‘This Is Not America’, canción con la que se dirige a los americanos, enalteciendo el poder hispano, y ‘Latinoamérica’, un clásico de Calle 13.
El lado romántico del concierto volvió con ‘Ojos Color Sol’ del último disco de Calle 13, ‘Desencuentro’ del disco homónimo de Residente, y ‘Que Fluya’, colaboración con Arcángel que suena en su último disco. Cabe mencionar que aunque el setlist incluyó varias canciones que Residente canta con otros artistas, el concierto no incluyó ningún invitado. Solo eran él, sus músicos y una cantante parte de su banda, que no paraba de lucirse con su increíble voz.

El momento en que el Palacio de los Deportes realmente enloqueció fue con ‘Fiesta de Locos’, una muy entrañable canción para la que René bajó a la valla que dividía al escenario del público. Este tema fue el combustible para que la gente de todas las secciones salten, bailen, griten y empapen a todos de cerveza, seguida de ‘Vamo’ A Portarnos Mal’, que, a poco tiempo de que inició la canción, los instrumentos dejaron de sonar debido a fallas técnicas, sirvió para crear un momento en que los asistentes la canten a todo pulmón.
Tras un breve encore, ‘Problema Cabrón’ llegó para exprimir lo que le quedaba de energía al público, la cual se agotó con ‘El Futuro Es Nuestro’, a lo que Residente le dió indicaciones a la gente para sacudir los brazos de un modo en que no se cansen.
El verdadero final fue con ‘313’, una canción tranquila, pero poderosa en su mensaje, con René y su gente repitiendo la frase «No quiero que se acabe», algo que deseamos todos tras los rumores de que la carrera de Residente está por llegar a su final, pues queremos muchos años más con momentos como lo que se vivió en el Palacio de los Deportes.


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