El pasado domingo 13 de octubre, S7N una de las bandas más potentes del heavy metal en México, puso a prueba el Lunario del Auditorio Nacional, y este le respondió con el mejor moshpit posible.
Se trató de una noche muy especial a la banda, pues previo al inicio del concierto, fue la proyección del documental «Sin Barreras», el cual narra los conciertos que dieron en cinco penales de México: el Reclusorio Oriente, Norte, Sur, Santa Martha Acatitla y el Cevareso (Centro Varonil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla), además de también contar la historia de Fabián, quien fuera baterista de la banda, y que terminó sentenciado en uno de estos reclusorios tras causar el deceso de un inocente tras manejar bajo los efectos del alcohol.

Una vez terminado el documental, llegaron los aplausos en cada nombre que aparecía en los créditos. La gente ya deseaba vivir la experiencia de un concierto igual de intenso a lo que se vió en las grabaciones de «Sin Barreras».
Posteriormente, llegó el momento más esperado de la noche. Entre juegos de luces y humo, fue Stu, el baterista de la banda, quien con las primeras notas de «Faithful» abrió el concierto.
No bastaron siquiera dos canciones hasta que con «Enemies» se armara el moshpit sin importar de que se tratase de un espacio tan reducido como el Lunario.

Entre canciones poderosas como «Circus», «Bomb», e «Insane», el concierto se dividió en dos zonas a las que había que prestar atención: al escenario, donde estaba tocando la banda, y al público, ya que entre ellos estaba el círculo del moshpit, del cual debías de mantenerte alejado o sino te terminarías metiendo involuntariamente para salir de ahí con golpes.
Aunque la plática entre banda y fans hizo falta, no fue necesaria, pues S7N no quería parar de tocar para que así siguiera el desmadre en el Lunario. Entre las rolas con las que más se encendió el Lunario en la recta final del concierto, fueron «Afuera», cover de Caifanes que fue tocada por primera vez en vivo y «Pachuco» de La Maldita Vecindad, sin embargo, el momento más intenso llegó con el último tema: «Blackout», con el que terminó esta noche inolvidable para la banda, y aún más para los asistentes que al día siguiente tuvieron que llegar a sus oficinas llenos de morentones y con el cuello lastimado por el headbanging.



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