Por: Yolanda Osornio
La cantautora en este álbum nos regala una serie de letras y secuencias musicales que reflejan su personalidad y vivencias; es una de esas gratas sorpresas que una encuentra o más bien que le es presentada como un acto de apertura de otra banda, en mi caso la escuché por primera vez el año pasado previa a la presentación de Weyes Blood donde acompañó a la agrupación Sanje (proyecto de Santiago Mijares quien funge como productor del segundo álbum de Luisa) y desde ahí quedé maravillada con su voz y convicción.
En este nuevo trabajo musical nos regala melodías nostálgicas al igual que también con mucho sabor tal como María, una cumbia con la que cierra el disco; pero antes también escuchamos Hugo una canción de Luisa niña para su tío que mejor la comprendió. De mis favoritas de este discazo les recomiendo Un día nos vamos a morir, Wey -que ya es de mis canciones más escuchadas del año-, el final de Nube me parece sumamente onírico y Weyes un tipo de spoken word que realza el sentimiento de querer y no ser correspondida, ese hartazgo de la no reciprocidad.
El amor está presente en cada parte de este álbum, al igual que la reflexión de ella, desde su lugar de enunciación, una mujer trans que le canta a sus weyes, a su compañía, a sus amores y a ella misma y eso, en una sociedad aún bastante hipócrita es no sólo poderoso sino necesario.
Además sus primeros dos sencillos Wey y Una perra están cumpliendo un año de ver la luz , recordemos que tuvimos la oportunidad de escucharlos durante los actos de apertura para Ichiko Aoba y Weyes Blood, y no cabemos de emoción por ser cómplices y conocer a todos sus Weyes este 8 de octubre en el Foro Indie Rocks! Acompañada de Rosas como acto de apertura. Boletos aún disponibles en Passline.



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