El pasado sábado 6 de julio, el Foro Santa María en la CDMX recibió la visita de su majestad imperial Silverio, siendo este uno de los primeros eventos de este recinto, el cual promete albergar eventos memorables como el que se vivió con el respetable DJ de tanga roja oriundo de Chimpancingo, Guerrero.
Desde la apertura de puertas, el público fue recibido por rolas high energy, logrando un ambiente en que se abrió la pista para que la gente se saque los pasos del Patrick Miller mientras esperaban a que empiece el show. Posteriormente se subió al escenario Negrita Sound, quien sería la invitada especial de la noche, que a pesar de haber presentado complicaciones por un cambio tan drástico con su música más tranquila y en inglés, y con gente que no se cansaba de pedir a Silverio, logró ser del gusto de los asistentes.

Tras varios minutos de espera, llegó el momento que todos esperaban: Ver a Silverio. Vistiendo un muy fino y elegante traje negro con detalles brillantes, poco a empezó a generar ambiente y hacer que su público entre en calor, mismo que desde un inicio lo estaba recibiendo con mentadas de madre e insultos.
Aborígenes… Nada más y nada menos que su majestad imperial Silverio.
Entre más avanzaba la música en el Foro Santa María, había más desmadre y menos ropa. Mientras tocaba éxitos como «Yepa Yepa», «El Baile del Diablo» y «Perro», Silverio se iba desprendiendo poco a poco del saco de su traje, su camisa y su pantalón hasta quedar solo con su típica tanga roja.

Es bien sabido que los eventos de su majestad imperial son la viva muestra de los buenos modales, algo que no podía faltar en esta presentación. Escupirle chela y gargajos al público para que se refresque, al igual que darles de beber cerveza desde su bota, es muestra del nivel de artista tan empático que es Silverio.
Para terminar la noche, al tratarse de alguien muy entregado a sus seguidores, el autor de la canción «Caca», permitió que la gente que estaba disfrutando de semejante exhibición de la buena cultura, pudiera verlo desnudarse no solo de manera artística, sino también literal, quitándose la ropa interior para después exprimir el sudor que aún contenía, beberlo y arrojar su tanga roja al público, regalándole a la persona que la cachó, un gran recuerdo de su concierto.

Después de la noche que se vivió, quedó demasiado claro que el Foro Santa María está mejor puesto incluso que los calzones de su majestad imperial, para recibir eventos tan memorables como lo fue este.


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